PEDIMOS PROTECCIÓN A NUESTRO CRISTO DE LOS ALABARDEROS

 

Como toda congregación, cofradía o asociación religiosa se entiende su existencia porque "el espíritu de asociación sirve de estímulo poderoso para la práctica de las buenas obras, para el sostenimiento de la fe, y para conservar vivo el sentimiento religioso, las fuerzas se aúnan, y puede hacerse con facilidad por muchos lo que no es dable o seria muy penoso hacerlo por el esfuerzo por el esfuerzo individual".

 

Con estas premisas el sentido de la Congregación del Santísimo Cristo de la Fe o de los Alabarderos, bajo esta advocación, tiene como principal misión unir a todos los pertenecientes a la Guardia Real que bajo patrocinio refuerzan su fe y tratan de mejorar en beneficio propio, de su familia y de la institución a la que pertenecen, la Guardia Real y por supuesto la protección de nuestros reyes.

 

Según San Pablo (4, 47-54), hace cerca de dos mil años, porque creyó en El, tuvo Fe, Jesús curó al hijo e un Oficial Real. Hoy como ayer la Fe sigue siendo la primera de la virtudes teologales, aunque para tener fe en el sentido más amplio, no es necesario conocer al autor de la obra sino sus resultados, pues así le dijo Jesús a Tomás el apóstol "Porque has visto has creído, bienaventurados los que no vieron y creyeron". Pero la fe no es ciega, es racional, cuando Jesús alegó ante sus oyentes su condición de hijo de dios, les dijo: " Si no creéis en Mi, Creed de mis obras".

 

La fe es el motor del mundo, sin fe no existiría la estructura social en la que vivimos, si fe entre los humanos el mundo sería un caos. Para creer en lo político, en lo religioso o en lo profesional las obras deben ir acompañadas de la verdad, fundamento de la fe. Al médico, al abogado, al fontanero, o al político, acudimos a ellos porque les creemos, tenemos fe ellos, sus obras, aunque no los conozcamos, van avaladas por sus frutos que llamamos fama. Si no fuera así, no serían tales profesionales, serían hechiceros, picapleitos o charlatanes.

 

Por eso debemos recurrir a nuestro Cristo de la fe para que nos mantenga firmes en ella, pero aún así, la fe sin obra, es fe muerta y para no ser charlatanes y confíen en nosotros nuestros familiares, compañeros y amigos, igual que hace dos mil años si Cristo nos proporciona la Fe, hagamos nosotros las obras, ¿cuáles?. Hay muchas no tenemos más que recurrir a las bienaventuranzas y tendremos siempre una labor que cumplir, mejor unidos que separados.

 

Ahora con motivo de la Semana Santa, pedimos que durante los actos litúrgicos que celebremos, nuestros sacrificios sirvan para que el Cristo de los Alabarderos proteja a nuestra familias, compañeros, amigos, traiga la salvación del mundo entero y de manera muy especial proteja nuestros reyes por su constante amor a España y a los españoles.

 

Pío Martínez Lorenzo

Congregante